Nutrición en la Mejora de la Composición Corporal

El estudio de la composición corporal cada vez se utiliza más en la medicina deportiva, ya que permite conocer la masa magra (músculo), la grasa corporal y compartimental, la densidad mineral ósea y la osteoporosis. El estudio por densitometrías es el más utilizado. Ofrece gran precisión, cómodo para el paciente, supone una radiación mínima y económicamente sale rentable. ¿Composición corporal? ¿Eso qué es? Hoy en día es muy frecuente a la hora de perder peso caer en el error de fijarnos en los kilos de la báscula, pero déjanos decirte que el peso no es lo importante.

Y pensarás... ¿Qué es lo importante? Lo más importante a la hora de perder peso no serán solo los kilos, si no mejorar la composición corporal. El cuerpo humano alberga varios compartimentos: el agua, la grasa, el músculo y los huesos. Para conseguir un estado de salud óptimo será fundamental mantener un buen equilibrio entre los mismos.

¿Sabías que la excesiva acumulación de grasa corporal se relaciona con problemas cardiovasculares tales como arteriosclerosis, hipertensión arterial, diabetes y dislipemia, entre otros? En nuestra consulta de NUTRICIÓN realizamos un estudio de tu composición corporal y personalizamos el tratamiento dietético para cumplir tus objetivos.

COMER DE FORMA SALUDABLE

¿Conoces el plato saludable de Harvard? Te enseñamos una forma muy fácil e intuitiva de conseguir que tus platos sean completos, saludables y equilibrados. Para ello debes dividir tu plato en 4 partes: La mitad del plato (o más) debe contener frutas y verduras, cuantos más colores tengan, ¡mejor! La proteína es importante que esté en al menos un cuarto de tu plato (pescado, carne magra, huevos, legumbres y derivados). Como complemento, y en función de tu actividad física, añade hidratos de carbono complejos como los cereales integrales (arroz, pasta), pseudocereales (quinoa) o tubérculos (patata, boniato, etc.). Además, es recomendable el consumo de grasas saludables como los frutos secos (sin sal ni freir), el aguacate, o el aceite de oliva virgen extra para cocinar y aliñar tus platos. No te olvides de beber dos litros de agua y realizar ejercicio físico diariamente.